Falleció el artista plástico Vicente Rojo

El artista plástico abstracto, diseñador, figura fundamental del arte mexicano en el siglo XX y creador de un legado gráfico indeleble en la vida pública del país, Vicente Rojo Almazán, falleció este miércoles a tan solo unos días de haber cumplido 89 años de edad y ser objeto de un homenaje por parte del gobierno federal a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Le sobrevive su pareja Bárbara Jacobs y sus hijos.

La lamentable noticia fue confirmada por el ministro en retiro y miembro de El Colegio Nacional, José Ramón Cossío Díaz, a través de sus redes sociales.

“Con gran tristeza informo del fallecimiento de Vicente Rojo, gran artista y enorme ser humano. Un entrañable compañero en El Colegio Nacional. Un fuerte y solidario abrazo a Bárbara, sus familiares y amigos. Descanse en paz”, anunció a través de su cuenta de Twitter.

Llegado a México en 1949, con apenas 17 años de edad, Rojo Almazán se encontró con su padre en este país después de 10 años de no verlo. Fue en este país donde encontró su vocación como artista, primero en la pintura y el diseño y a partir de los años 60 como escultor, al inicio en pequeño formato y años más tarde, ya consolidado, como artista de obra pública.

En el homenaje rendido por la SHCP el pasado lunes, a través de un video a manera de semblanza sobre su vida, Rojo recordaba el momento en que se encontró con su padre y los años de franquismo en Barcelona.

“En Barcelona las estrellas eran muy brillantes. Yo iba a la escuela de siete de la tarde a nueve de la noche y cuando salía veía un cielo estrellado. Tenía 12, 13 o 14 años y creía que a lo mejor esas estrellas que yo podía ver las estaba viendo mi padre desde México. Eso me daba una cierta tranquilidad, una cercanía. Yo sabía que mi padre no iba a volver, lo sabía muy bien. Había una relación lejana pero al mismo tiempo cariñosa con él (…) solo encontré la libertad luminosa al llegar a México. Después me di cuenta que en Barcelona el verano es muy luminoso, pero yo no recordaba ningún verano, ninguna luz en esos 10 años de represión franquista”, declaró en conversación con la directora general de Promoción Cultural y Acervo Patrimonial de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y de la Conservaduría de Palacio Nacional, Adriana Castillo Román.

En esa misma entrevista Rojo declaró: “supongo que a mi edad la muerte puede andar por ahí, pero no me preocupa. Cuando llegue, llegará. Yo sigo viviendo, sigo vivo. Hay un elemento que tiene que ver con la vida que es el amor. Siempre he estado muy cerca del amor, muy necesitado del amor. Tengo absoluta seguridad de que todo el trabajo que haya podido hacer, que en cuanto a cantidad ha sido mucho, lo he podido hacer porque he estado siempre extraordinariamente bien acompañado”.

Entre los innumerables reconocimientos que recibió en vida destacan el Premio Nacional de Ciencias y Artes en 1991,  la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, que otorga el gobierno español; el Doctorado Honoris Causa por la UNAM, y apenas el pasado lunes, en su cumpleaños, un homenaje de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público por su contribución al acervo artístico de la dependencia a través del programa Pago en Especie, del que fue promotor y consolidador.