Bajo control las zonas de alto riesgo con coronavirus en China

Todos los brotes del coronavirus están ya bajo control en China. Incluso los focos que preocupaban en las últimas semanas han rebajado el riesgo de ‘alto’ a ‘bajo’. Así, las ciudades de Guangzhou -capital de la provincia sureña de Guangdong- y de Mudanjiang -cercana a la frontera con Rusia, en el extremo nororiental- se suman al distrito pequinés de Chaoyang y reducen el grado de alerta en el que se encontraban. A partir de ahora, los residentes de esas localidades que estén sanos tendrán más facilidades para moverse libremente por el resto del territorio chino, en el que ayer solo se detectaron dos nuevos contagios. Ambos fueron importados del extranjero.

China se acerca cada vez más a la victoria en su particular guerra con el coronavirus. Buena muestra de ello es que el parque de Disneylandia en Shanghái será el próximo lunes el primero del mundo que reabra sus puertas. Y todo apunta a que el Gobierno podría anunciar el fin de la epidemia durante la reunión anual de su Legislativo, que se celebrará a partir del próximo día 22. Ese será un momento crucial para hacer balance de las medidas tomadas contra el SARS-CoV-2 y delinear el rumbo que el gigante asiático tomará en el próximo año. En la agenda, los casi 3.000 delegados de la Asamblea Nacional Popular tendrán también la guerra de narrativas que les enfrenta a los poderes occidentales, sobre todo a Estados Unidos.

Según un informe mencionado por Reuters, la imagen de China en el exterior está en su punto más bajo desde la masacre de Tiananmen: un creciente número de países -entre ellos los de la Unión Europea- exige que un equipo internacional independiente estudie el origen del coronavirus, algunos amenazan con demandar a China para que pague compensaciones abultadas por los daños que ha provocado la COVID-19, y se extiende por todo el mundo un sentimiento antiglobalización que puede perjudicar a los intereses económicos de la segunda potencia mundial.

No obstante, los últimos datos del comercio exterior, conocidos hoy, apuntan a que China podría recuperarse antes de lo previsto. No en vano, en abril sus exportaciones crecieron un 3,5% -en parte ayudadas por la enorme demanda global de productos médicos y de protección personal, que crecieron un 5,9%-. Las importaciones, sin embargo, reflejaron el mal momento por el que pasa el resto del mundo y cayeron un 14,2%. Esto último dificultará que el país pueda adquirir el volumen de productos estadounidenses que Xi Jinping acordó con Donald Trump, y el mandatario norteamericano ya ha avanzado que será implacable al respecto.

De esta forma, el coronavirus podría reactivar la guerra comercial que enfrenta a las dos superpotencias y dar al traste con los avances del año pasado. En esta coyuntura, además, no es de extrañar que el informe citado por Reuters advierta de la necesidad de que Pekín se prepare para todo tipo de hostigamientos. También en el ámbito militar.